01-11-08
Llevo muchísimo tiempo sin escribir aquí. Realmente no tenía nada que contar, no necesitaba expresar gran cosa, y siendo totalmente sincera, los peores momentos y problemas prefería guardármelos para mí misma. Cuanto menos vean la luz, menor será la sombra que provocan en mí.
Ahora no aguanto más. Es hora de escribir, ya que creo que ahora mismo las palabras son lo único que me queda para desahogarme.
Si lo que se busca es una síntesis de mi situación, es tan fácil como decir que me he dado cuenta de que no valgo una mierda como persona, que no sirvo para nada y que no soy capaz ni de conseguir que mis amigas me vean como algo más que "una persona".
Hoy he roto una vez más mi promesa. He vuelto a llorar a pesar de haberme convencido a mí misma de que iba a cambiar, de que iba a empezar a pensar en mí misma, de que jamás volvería a pedir perdón sin motivo. De que jamás volvería a arrastrarme o a llorar...
Todo eso se ha ido al traste en apenas unas horas.
Ya es bastante tiempo de amistad... Bueno, amistad. Imagino que, como todo, esa palabra es un concepto abstracto y relativo. Para mí la amistad se basa en una persona apoyándose en la otra en las buenas y en las malas. Superando mil obstáculos y a pesar de todo que continúe estando ahí ese cariño, esa confianza, esa seguridad de que va a haber alguien ahí para sujetarte cuando todo tu mundo se derrumbe.
Pero parece que para mucha gente no es así.
Recientemente he sabido lo que una de las personas más importantes en mi vida pensaba de mí.
Y el pensamiento en resumen es "estoy sola en el mundo, nunca me has apoyado ni te has arriesgado por mí".
Bien, tras esos comentarios que se me han clavado, y una entrada de fotolog casi restregando todas las virtudes que una buena amiga debe tener y de las cuales carezco, he decidido admitir lo que debí reconocer hace años.
Desde pequeña nunca supe lo que era tener una amiga. Veía a mis compañeras de clase riéndose y jugando, contándose secretos acerca del primer amor, o simplemente teniendo una conversación sobre un capítulo de una serie de dibujos animados.
Mientras yo me juntaba con gente de una clase distinta a la mía buscando una forma de no encerrarme en un baño a llorar por mi soledad.
Fue así, por suerte para mí y supongo que por desgracia para ella, que conocí a la que a día de hoy considero mi mejor amiga. Carolina.
Me ha aguantado cada una de mis estupideces. Nos hemos enfadado y ha habido malentendidos que hemos solucionado cuanto antes a fin de poder volver a sonreírnos lo antes posible.
Es posible que alguna vez le haya fallado, y sin embargo nunca me lo ha echado en cara... Cuando lo ha hecho he buscado soluciones para remediar mis errores lo antes posible.
Hoy es sábado; El sábado de después de Halloween. Hoy es Día de todos los Santos".
Los sábados son para cualquier adolescente un día de decir "mañana no madrugo", de salir de fiesta, de disfrutar, de vivir. No obstante, hoy no sólo se da homenaje a las personas que ya no están con nosotros en vida, sino que, al menos en mi caso, también puede hacer que nos acordemos con mayor intensidad de tiempos pasados, porque en épocas de nostalgia no hay nada más triste que un recuerdo alegre.
En resumen, hoy he dejado de creer en la amistad que nos llega de los demás, y está claro que cuanto más quieras a una persona, más duro será levantarse tras la caída que supondrá perderla.
También me estoy planteando seriamente desaparecer durante un tiempo. Dedicarme únicamente a estudiar, desactivar el Messenger y hacer caso del móvil lo justo para evitar que las personas que realmente me quieren se preocupen por mí.
Yo soy amiga de todas aquellas personas con quien he compartido una amistad. En el momento en que ellas dejen de considerarme como tal, la amistad no se ha perdido. Únicamente la conexión.
Ahora me dirijo a esa persona en concreto, aunque empiezo a dudar de que pueda ver más allá de si misma, y no lo digo como crítica, sino como sentimiento.
Ainhoa:
A juzgar por los últimos acontecimientos que se vienen repitiendo desde hace tiempo a pesar de jurar y perjurar que tus pensamientos habían cambiado, te diré lo que pienso.
Tú pronto dejarás de ser mi amiga. No puedo decir lo mismo de mí.
01-08-08
Hoy estamos a día 5 de Agosto, pero escribo lo del día uno, para contar aquí cómo fue mi cumpleaños.
No me puedo quejar, fue un día estupendo para mí, pero faltó algo... Más bien, alguien.
Carol... ¡¡No sabes cómo te eché de menos el día de mi cumple!! Sin ti no es lo mismo, todos los años lo hemos celebrado juntas... Te debo un helado cuando vuelvas, y además tenemos que hablar de una cosa importante.
Pues a eso de las diez y media, María y yo cogimos el bus (el 24, para más señas) para llegar a la estación de RENFE a recoger a Lezan y a Sephi. De camino hacia la estación (una vez nos hubimos apeado del bus), nos interceptó un chico negro, no sé si Argeliano o de por ahí, que dominaba el francés. Introduzco el diálogo:
-¡Vivan las chicas guapas!
-Gracias (Yo)
-¿Vas a coger un tren?
-Algo así...
-Quelle âge as tu? ¿Sabes inglés... O francés?
-No, no sé...
-¿Cuál es tu edad? (Lo vuelve a intentar)
-Ahora diecisiete...
-¿Cuál es tu nombre?
-Es un secreto... (Yo sonriente a saco)
-¡Rocío! ¿A qué hora llegaba Paco? (María me sacó del apuro)
-En tres minutos -le contesté tras mirar el reloj.
-¡No, no! ¡¡Llegaba YA!!
-¡¡Vale!! ¡Es verdad! -Mery y yo salimos pitando hacia la estación.
-¡Gracias! (Dice el argeliano)
Fué una anécdota perfecta para contar (como estoy haciendo ahora, vamos).
Nos situamos las dos en la parte interior de la estación. El tren en el que "llegaban" Paco y Dani empezó a echar gente de su interior... Y ellos no salían.
El argeliano (yo ya le llamo así con toda la confianza) entró a la estación, y avanzaba. María me tiró del brazo y me dijo que nos apartaramos. Yo dije "¡Ostia!" y nos apartamos varias veces de su camino para que no nos viera.
Y ellos dos no llegaban. Mery y yo estábamos que no podíamos más. Finalmente, llamé a mi nene (pareceré cursi, pero tengo la costumbre de llamarle así) a ver qué pasaba.
Su respuesta me sorprendió; "Estamos bajando del coche, esperad en la estación que ya vamos".
Y ahí esperamos hasta que llegaron. Seph cargadísimo con una bolsa casi más grande que él (dada su altura, eso es algo bastante complicado) y Lez con una bolsa algo más discreta (comparada con la de Dani, eso tampoco era difícil).
Fuimos a Ateneo a que mi nene hiciera "unos recados". Vamos, que sus amigos se enteran de que va a venir a Alicante, y le hacen comprar cartas de Magic a saco abierto.
Al rato nos fuimos al Fnac a mirar cosas, y poco después, el calor nos empujó a los cuatro a la cafetería de la tienda. Allí tuvieron lugar otra anécdota y la recepción de regalos.
A mí realmente no me apetecía tomar nada, pero finalmente opté por una botellita de agua fresca. Lez tomó la misma decisión que yo, Mery quiso un Nestea (si mal no recuerdo) y a Sephi le apeteció una cerveza Heineken.
A los tres minutos de haber pedido, se nos acerca una de las camareras y pregunta:
-¿Para quién es la Heineken?
A lo que Sephi contesta:
-Para mí... ¿Por?
La camarera, totalmente seria, le pregunta:
-¿Tienes más de dieciocho años?
-Sí señorita... Tengo veintitrés... ¿Quiere ver el carné?
-No... Si con que me lo diga... Ahora la traigo...
Y así acabó el episodio. Sephi consiguió su Heineken (y dos montaditos que se pidió, el tío) y yo abrí los regalos.
Dani me había comprado un gran osito de peluche que me encantó, y al que he llamado "Sephi" en honor a la persona que me lo regaló. Mi nene me regaló unos pendientes y una pulsera de plata, que realmente me encantaron. Además, de parte de Nacht recibí una pequeña Death Note de peluche que ahora está pegada en mi espejo.
Se acercaba la una y media, hora a la que habíamos quedado con los demás en el Mc. Donalds de la Explanada, así que fuimos hacia allá dando un paseo (no era plan de coger el bus para eso).
Al rato de estar ahí, aparecieron Carolina y Ainhoa, las locas de mis amigas gemelas. Ambas armadas con bolsas de plástico. Tuve una agradable sorpresa al ver que Ángel las acompañaba. No se pudo quedar a comer, pero dijo que quería felicitarme al menos.
Poco después, Julio hizo su aparición. Ya estábamos todos, así que decidimos ir entrando a coger sitio, y Lez y Julio concretamente, lo que querían era acabar cuanto antes. No son muy amigos del Mc. Donalds, la verdad...
Entre hamburguesas y risas, abrí los demás regalos; Un osito pequeño de peluche de parte de una de las gemelas, un perrito del mismo tipo de parte de la otra, un póster de Death Note que no podía ir de parte de otra persona que no fuera Julio.
Cuando acabamos de comer, y yo bien cargada con todos los regalos, nos dirigimos a Panoramis en busca de un heladito que nos calmara un poco el calor. Sephi se hizo con un café con leche y dos sobres de azúcar (esa fue la petición en palabras textuales), luego con un helado de capuchino y algo que no recuerdo...
Las gemelas recurrieron a sendos helados de chocolate, y Mery, Lez y yo nos quedamos "en ayunas" por así decirlo.
Llegó la hora de que Sephi y mi nene se marcharan, así que les acompañamos a la estación bajo un sol de justicia, y después cada uno a su casa.
Fue llegar a casa y encender el aire acondicionado, totalmente acaloradas y con los pies destrozados, pero fue un día estupendo.
P.D: No obstante, sigo afirmando que me faltó Carol... ¡Te echo de menos, amiga!
Sakuraky
30-07-08
Bueno, aunque escribo a día 3 de Agosto, voy a contar lo del día 30 de Julio, que cuando volví a casa no tenía ganas ni de saber dónde estaba xD.
A las ocho y media nos sacaron a Mery y a mí de la cama (a cada una de la suya, a ver qué vais a pensar) y a las diez menos cuarto más o menos estábamos rumbo a Benidorm, más concretamente, a Terra Mítica.
Yo a estas alturas ya me limpio el culo con la entrada pero Mery no ha ido nunca, y pensamos que no estaría mal llevarla a ver el parque.
Nada más llegar, Mery y yo nos sacamos fotos en la entrada, donde hay cinco estatuas que representan a las cinco culturas que forman parte de Terra Mítica, que son la romana, la griega, la íbera, la isleña y la egipcia.
De paso nos sacamos otra escenificando la frase destacada de arriba, que tiene su propia historia (que sólo conocemos los tres interesados).
Una vez dentro, nos hicimos con unos planos y vimos a un tipo que tiraba agua con una pistolita naranja de unos diez centímetros (y que nos volvimos a encontrar a la tarde, cuando llamó "Cara botijo" a Mery).
La primera parada fueron las Cataratas del Nilo. Yo subí sabiendo a lo que iba (y aún así, acojonada), pero Mery... No acababa de estar segura. Le pedimos a mi madre que subiera con nosotras, porque estaba claro que si ella no subía nosotras no nos íbamos a atrever La cosa es que subimos, dimos el grito de rigor en la bajada de frente y en la de espaldas, y a la tarde subimos otras tres veces, así, como quien no quiere la cosa.
A continuación vino el Laberinto del Minotauro que fue casi un paseo. La primera vez que subí, a mis once años aproximadamente, iba bastante asustada, pero ahora... Se trata de ir disparando con la pistolita a unos bichitos de cartón piedra o goma, lo desagradable son los rugidos (supuestamente aterradores) de los artefactos, que la dejan a una sorda...
Siguiendo por el mismo camino (siempre hacia la derecha... Siempre), llegamos al Templo de Kinetos, que es simplemente un simulador según el cual los visitantes somos héroes de la Humanidad que salvan el Universo y rescatan al Sol que estaba secuestrado por Hades.
Muy a nuestro pesar, nos pasaron a la primera fila, por lo que no veíamos un pijo, intentando mirar nos dejábamos el cuello, y el sonido a toda leche reventó una vez más nuestros tímpanos.
A la salida del Templo, nos encontramos unos turistas (por el acento, yo diría que Mexicanos) que preguntaron:
-¿Acaban de subir a esa atracción ahorita?
-(Yo) Sí, ahora mismo.
-¿Nos explican de que va?
-(Yo) ¡Claro! Es un simulador. Te sientas y el banquito te balancea al ritmo de la peli.
Desde ahí, nos tiramos unos cinco minutos buscando a mis padres, que habían ido a refugiarse en una de las escasas sombras que había en la zona en compañía de una cerveza. Mery se dirigió a la barcaza acuática (la Furia de Tritón) con mi madre para darse una mojadita (la chica iba acojonada, todo hay que decirlo) y a mí no se me ocurrió nada mejor que echar unos traguitos de cerveza (me arrepentí después).
Cuando Mery, totalmente emocionada y feliz de haber subido finalmente a la atracción, y mi madre regresaron con mi padre y conmigo, nos dirigimos rápidamente al Síncope (del que pasamos olímpicamente, lo siento Carol) y tras ignorarlo nos subimos a Los Ícaros, la atracción de las sillas voladoras.
Fue aquí donde me arrepentí profundamente de haber tomado aquél traguito de cerveza. Tras unas pocas vueltas empecé a marearme, y llegado un momento ya pensaba "una sola vuelta más y echo hasta la primera papilla", pero afortunadamente el timbre sonó y la atracción se detuvo.
A partir de ahí subí a todo con miedo, porque jamás me había mareado en una atracción tan simple como ésa, y ya iba con una predisposición al mareo tremenda.
Después de eso, le llegó el turno a la montaña rusa pequeña del parque (el Alucinakis). Mery no estaba segura y dijo que primero tenía que ver cómo era, pero acabó subiendo conmigo y con mi madre al primer vagón.
Desde ahí fuimos a hacer una visita a Los rápidos de Argos, vamos, las típicas barcas redondas que te llevan por el agua para refrescarte un poquito, y nada más salir, nos metimos en la atracción de El rescate de Ulises, que consiste en un paseo por el agua mientras te cuentan una historia chunga.
De ahí decidimos ir a comer, pero pensando que era demasiado temprano, nos fuimos a La cólera de Aquiles, una barcaza que se balancea a un lado y a otro pero sin llegar a dar una vuelta completa. María estaba graciosísima imitando a su padre a causa de los nervios y nos echamos mi madre y yo unas buenas risas con sus “María no está aquí subida... María va a vomitar...”.
Luego le llegó el turno a los coches de choque, que reciben el nombre de Arietes, y nada más subirnos a ellos, Mery y yo visualizamos una P.F (entiéndase, Pareja Feliz). Mientras que ella decidió ignorarla, yo mostré mi maestría en el noble arte de los golpes, y casualmente todas fueron a parar a esa muestra de amor personificado...
Salimos de ahí, y buscar el Tren Bravo, una montaña rusa de intensidad moderada, por decirlo de alguna manera, bastante agradable y en la que siempre me lo paso genial. Lamentablemente (imagino que gracias a la falta de presupuesto) ya no estaba. La han quitado y, si mal no recuerdo, un encargado nos dijo que lo habían llevado a Madrid, así que tuvimos que idear otro plan.
Nos dimos cuenta de que el tiempo se nos echaba encima si queríamos ver el espectáculo Barbarroja, así que fuimos hasta “el campo de batalla”. La obra estoy harta de verla, pero me encanta, y siempre me emociona el final.
Nota mental: Cómo estaban los piratas... **Babas cayendo en un cubo**
De ahí fuimos, si mal no recuerdo, al nuevo espectáculo que han situado en la zona que antes era Nintendópolis. Se llama Tarantella (nombre que recibe un baile típico italiano), y es un espectáculo maravilloso que llegó a emocionarnos. Acróbatas, músicos, malabaristas, fuego y sentimientos.
Luego hicimos una visita al Colossus, la gran montaña rusa de madera... Me da muchísimo miedo antes de montar, pero una vez me animo y me subo a la atracción... Yo creo que es mi favorita. Ahí subí yo con mi madre (sola no me atrevo, soy muy miedica) porque María no se animó.
El resto del tiempo fue dar vueltas alrededor del parque, darnos varios baños (no exagero, que no eran unas gotitas de agua) en las fuentes que íbamos encontrando por el camino, ver espectáculos callejeros, y repetir atracciones. La que gozó de más éxito entre Mery y yo, fueron las Cataratas del Nilo. Refrescante, divertida, y sin aguantar colas de horas. ¿Quién podría resistirse a eso a finales del mes de Julio?
A eso de las nueve y media nos despedimos del parque. María con un adiós, o casi... Yo con un hasta luego, porque tengo la esperanza de volver en Septiembre.
Mis padres decidieron entonces que María tenía que conocer Benidorm, así que nos llevaron a dar un paseo nada más salir del parque, tras habernos cambiado en el coche la camiseta y habernos arreglado un poco el pelo, con todo el cansancio que llevábamos. Confieso que no me hacía mucha gracia, pero Mery tenía que ver Benidorm.
Es hora de dejar aquí el texto. El que haya llegado leyendo hasta aquí se merece una medalla.
Sakuraky
26-07-08
(Son las 22:37)
¡Novedades con respecto a mi cumpleaños!
Buenas noticias... Y no tan buenas. El motivo de mi alegría es que Ainhoa y Carol (hasta ahora mis dos únicas y queridas lectoras) me han confirmado su presencia en mi cumpleaños, y aunque se imaginen que sí, yo ya digo que no tienen ni idea de la ilusión que eso me hace y lo que significa para mí que estén ahí las dos.
La mala noticias es Carol, mi queridísima mejor amiga... Su viaje comienza precisamente el día uno de Agosto. Como, según creo, ella aún no es capaz de estar en dos sitios a la vez, no será posible tenerla en mi "día especial". No puedo hacer nada al respecto, y además (por desgracia) yo tampoco estuve presente en su cumpleaños.
Supongo que el día que quede con Mabel quedaré también con Carol y las invitaré a las dos a algo. No será una celebración propiamente dicha, pero al menos tendré la ocasión de verlas y estar con ellas.
Espero poder confirmar pronto la buena noticia de que Lezan y Sephi también van a estar el día uno con nosotras. Si no puede ser... Pues nada, a poner carita de pena y esperar que funcione.
A ver si el lunes contacto con Su Fang, Ángel y Julio, que son los únicos que aún no se han enterado ni del día, ni de la hora ni de... Ni de nada, la verdad. Yo creo que no se acordarán siquiera de que el día uno es mi cumpleaños, así que ya hablaré con ellos.
Bueno, he escrito dos veces en el mismo día, pero es que... Tenía que notificar las novedades.
Sakuraky
26-07-08
Once y cuarto de la mañana. Acabo de localizar un wifi desde mi terraza y aquí estoy, aprovechándome de eso.
Realmente no hay mucho más que contar sobre el tema de ayer, así que tiro hacia otro hasta que haya novedades, o hasta que se me ocurra algo más que poner al respecto.
El nuevo tema es mi amiga de Burela (un pueblo de la provincia de Lugo), María, que ha venido a pasar unos días aquí en Alicante.
Ya ha visto varias cosas de la ciudad, las típicas, vamos: Plaza de los Luceros, Plaza de Toros, Monumento al Foguerer, la estación de Renfe, la Rambla, la Explanada, Panoramis... Destaco ese sitio por motivos que conocemos los interesados...
Sin embargo, lo que más hemos hecho hasta ahora ha sido ir de compras. Yo nunca he sido una chica interesada en las tiendas de ropa, pero con María ya he hecho tres visitas al Plaza Mar 2 y una a las tiendas del centro... Uf, y eso que aún no la he llevado al Gran Vía. En esta semana habré gastado cerca de ochenta euros, entre unas cosas y otras... A ver que haga una lista... Bueno, mejor no, que tardaría demasiado en poner toda la ropa que he comprado.
Ahora tengo un problema con mi cumpleaños. Es el día uno de Agosto, y parece que voy a estar sola. Contaba con que vinieran María, Su Fang, Ainhoa y Carol 2, Carol, Lezan, Merche, Ángel y Julio, pero Merche parece imposible que venga, las gemelas van por el mismo camino, Lezan no sabe si va a poder ese día y Carol igual se va de vacaciones, con lo que quedaríamos Ángel (al que aún no le he dicho nada), Su Fang (a la que tampoco), Julio (que tengo el presentimiento de que tampoco va a venir), María y yo.
En resumen, que el día uno de Agosto soplaré velitas con María y conmigo misma.
Lo cierto es que en cualquier otra situación no me importaría tanto, pero me siento muy sola.
Toda la gente del grupo vive más o menos por la misma zona, el barrio de San Blas, y yo soy la marginada que no puede quedar casi nunca. Hace poco fueron los cumpleaños de Mabel y de Carol, y no pude estar con ellas. Después tuvo lugar una fiesta sorpresa para Carol, y yo estaba fuera de Alicante. Así una cosa detrás de otra. Ellas siempre se ven, siempre quedan y lo tienen todo fácil... Yo no puedo hacer nada al respecto, y siempre acabo sola.
Contaba con mi cumpleaños para poder juntar más o menos al grupo entero (pensé en quedar con Mabel un día distinto e invitarla a algo para no crear malos rollos invitando a las gemelas y a ella también) pero ahora parece que todo sale torcido.
Qué le voy a hacer, es mi triste destino, el de estar sola. Sé que las gemelas se están esforzando por buscar una solución, pero tengo el presentimiento de que no conseguirán nada.
Aquí me despido por ahora.
Sakuraky
25-07-08
Aquí está Rocío, estrenando un blog que posiblemente abandonará en poco tiempo debido al poco tiempo disponible para escribirlo, o a la falta de cosas que comentar.
Pues eso, que comienza "Diario Alicantino" (he de decir que me costó muchísimo elegir el título y no me convence para nada, pero entre eso y "Vida pública de una friki" pues...).
Abro este blog por dos motivos; El primero, porque me apetecía tener algo que hacer en Internet además de visitar los foros de NarutoSpain y Cientoseis.
El segundo motivo es porque quiero plasmar algunos de mis pensamientos aquí (obviamente, no los más íntimos) y que mis amigos, amigas, etc. sepan qué me sucede en algún momento de mi vida, por qué actúo de una forma u otra, qué opino de nuestras movidas y demás.
En estos momentos lo que más me preocupa (además de los dolores que estoy pasando con el puto primer día de regla) es nuestro grupo. El año pasado estábamos todos muy unidos; Ainhoa, Carol, Carol 2 (perdonadme que no ponga todos los nombres, no es por nada en concreto)...
El problema últimamente es la discusión entre Mabel, Mayra y las gemelas... Cada uno de los dos "bandos" tiene muy claros sus motivos para no hacer las paces, pero hay dos personas que nos encontramos sin saber qué decidir, en una especie de limbo que no nos deja decantarnos por un lado o por otro.
Yo soy una de esas personas, obviamente. La otra, si no me equivoco, es Carol. No voy a entrar a profundizar en sus sentimientos porque no soy ella y tal vez mi impresión no sea acertada.
Mabel el año pasado estaba continuamente con nosotras. Estábamos en el mismo instituto, nos veíamos en los recreos, quedábamos los fines de semana o por las tardes, dado que los horarios de todas lo permitían... Era todo bastante sencillo.
Este año las cosas han cambiando mucho; Mabel se fue a una academia de peluquería para sacarse el título, y por consiguiente, tuvo que abandonar el instituto. Hemos dejado de verla y durante un tiempo perdimos (al menos yo) todo contacto con ella.
Ahora han surgido diversas sospechas sobre ella; Mentiras, falsedades... Ella niega con total seguridad que no hay ningún engaño en ninguno de los asuntos de los que sospechamos. El principal de ellos es su "novio", o su "ex-novio" o... No tenemos ni idea de qué pasa ahí, por lo menos yo. Otras personas estarán seguras de que es mentira o de que es verdad... Yo no.
En Marzo tuvo lugar el viaje de primero de bachillerato a París (parece que me esté saliendo del tema, pero los interesados (e interesadas) saben que eso tiene bastante que ver en el asunto). En este mes, tres de las chicas del grupo, Ainhoa, Carol 2 y yo, iniciamos una relación amorosa (obviamente, no entre nosotras) y supuestamente, cambió nuestra forma de ser y de actuar.
Repito, supuestamente.
Mi impresión es que no hemos cambiado para nada, o en cualquier caso, sería yo la que habría dejado un poco de lado el grupo (en ocasiones) para estar con mi "Pi" (Lezan, para entendernos). Pero mi caso yo creo que es fácil de entender... Pensad en una relación a distancia. El día 8 de Agosto hacemos cinco meses justos, y de esos cinco meses, nos habremos visto diez días. Lo lógico es que las pocas veces que le veo esté con él, ¿no?
Pues bien, según parece, Mabel comenzó a "echarnos en cara" que dejásemos relegadas a las amigas a un segundo plano, y ese es uno de los pequeños piques que han acabado provocando lo que podemos llamar "El Apocalipsis".
Seguiré otro día planteando un par de cosas más, que no es plan de contar toda mi vida en un solo escrito.
Sakuraky